“Genio y figura, hasta la sepultura”

Wendy Pérez

Wendy Pérez

Panamá

Licenciada en Relaciones Públicas, egresada de la Universidad de Panamá. Cuenta con licencia de locución, expedida por la por la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP).
_______

Muchos de los hispanohablantes en algún momento de nuestras vidas hemos escuchado, leído o citado esta elocuente frase que alude a la dificultad o imposibilidad de que una persona pueda hacer cambios significativos a su personalidad a lo largo de su vida.

A nuestro juicio, la idea subyacente en este refrán constituye una exageración y, por qué no decirlo, una falacia, pues todos podemos y debemos aspirar a construir cada día una versión mejor de nosotros mismos, y este principio, sin duda, es aplicable a las organizaciones.

Para adentrarnos en el tema que nos ocupa, es necesario estar “en la misma página” y, con tal propósito, definiremos algunos de los conceptos que constituyen el marco referencial de este artículo: 

Suscribite al Newsletter

Identidad

Sobre este término, Costa (1993:16) rescata el significado literal de la palabra que está vinculado a la esencia del ente, del ser, y, en este contexto, subraya que “La idea de identidad supone la idea de verdad, de autenticidad, puesto que identidad significa, sobre todo idéntico a sí mismo”.

En este sentido, vienen a mi mente las sabias palabras de Sócrates “conócete a ti mismo”, pues a partir de esta realidad es como podemos definir nuestra identidad y darla a conocer a los demás, tanto en el ámbito individual como en el colectivo. 

Las personas y las organizaciones están llamadas a conocer qué las hace únicas con respecto a las demás, qué las vincula entre sí y qué las inspira a emprender un camino hacia el logro de determinados objetivos, siendo fieles a todo aquello que constituye su identidad, pero con la suficiente humildad para hacer los cambios que se requieran para perfeccionarse cada día.

Cultura 

Los orígenes de este vocablo están asociados con el trabajo de la tierra y, por extensión, se ha aplicado metafóricamente a la capacidad de cultivar el intelecto y la etiqueta, entre otros aspectos (Imaginario, 2019).

En la actualidad, son muy diversas las definiciones que se atribuyen a este concepto. Por ejemplo, según Ballesteros et al. (2018: 369) la Unesco (2016) lo define como el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales, materiales y afectivos que caracterizan una sociedad o grupo social.  

Como se puede observar, esta acepción es más amplia y, por ende, implica diversos aspectos, como la cultura inmaterial (cosmovisión, valores, etc.) y la material (gastronomía, arte, etc.).

El artículo completo está en Revista DIRCOM N 118 (descarga sin costo).

Puede interesarte

  • ¿Cómo comunicar desde una municipalidad o alcaldía? ¿Cuáles son los obstáculos diarios y temporales?
  • Las organizaciones que desconocen la problemática que implica la comunicación tienden a subestimar la labor del profesional de las Relaciones Públicas y el valor diferencial que otorga.
  • El Dr. Gustavo Cusot informa y explica los resultados de una investigación sobre Bienestar Integral Laboral, Inclusión de la salud mental de los colaboradores.

¡Únete a nuestro Canal en Telegram!

QR Canal de Telegram

Verás solo novedades y materiales sin chatear con nadie. (No es grupo)

👉🏻 https://t.me/GrupoDIRCOM

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.